Tardigraditis Aguda

- Déjame llevarte lejos, tan lejos como sea necesario, incluso al espacio profundo si es lo que deseas. Por ti pasaría 10 años de mi vida sin nada, porque se que cuando llegase el final tú serías mi redención. Por favor déjame ser tu amante extremo.
Ante tal propuesta ¿Quién no aceptaría poner en su vida a un Tardígrado?
Ni un viaje sin protección al espacio terminaría con él, ni el calor mas abrumador, ni el frío mas cortante. Aunque su apariencia sea débil siempre encuentran recursos para sobrevivir. Lo curioso es que en el fondo los humanos no nos diferenciamos tanto de ellos, ambos envejecemos y durante ese camino a la vejez atravesamos diversas situaciones que nos dificultan la plenitud, pero al igual que el tardígrado seguimos movidos por esa fe ciega que nos dice que nuestra condición de vida mejorará y así es como nos mantenemos vivos.
Envejecer es sinónimo de vivir.