jueves, 4 de septiembre de 2014

El disparadero


Hay días señalados en la vida de una persona, días que marcan una nueva etapa, un camino que toma un determinado rumbo y nos pone en el disparadero de sensaciones y experiencias nuevas y sea de la manera que sea, serán enriquecedoras.

El primer día en el colegio, con tu babi de cuadros y tu nombre bordado en él. Primer momento de independencia paternal y el temor que provoca, amistades que comienzan y que quizá duren toda la vida ¡Novedades por doquier! La primera pareja, con las primeras caricias y los diversos momentos de complicidad que crean un vínculo hasta entonces desconocido para ti. El primer rechazo, los llantos y frustraciones que vienen con él, noches en vela y ojos hinchados. Tu primer trabajo, siempre con pies de plomo por miedo a equivocarte. Experiencia y más experiencia, caminos y senderos que se abren ante unos pies torpes que terminan adquiriendo la firmeza y estabilidad necesaria para recorrerlo.

No suelo hablar de mi vida personal, pero hoy es uno de esos días que marcarán una nueva etapa, días que esperas con especial ilusión, porque en el laberinto de las decisiones has encontrado la acertada y todo lo que pueda salir de ella va a ir en tu favor.

Somos jóvenes señores, decidamos y hagamos cosas hasta que nos salgan ampollas en los pies de tanto caminar.

domingo, 3 de agosto de 2014

Vacaciones en Missouri

Cielo despejado, altas temperaturas y sin el menor atisbo de que corra el aire. La ciudad esta desierta y ahí estas tú, con tu pelo azul pastel, manos en el volante y los Beach Boys acompañándote en el camino. El asfalto arde bajo unas llantas resistentes que intimidan al resto de conductores solitarios.

El viaje empezó como se empiezan todos los viajes, olvidándote lo mas importante en el lugar de partida. No esta permitido retroceder, se hace tarde, no hay tiempo para volver atrás y recuperar lo olvidado. En el fondo sabes que estos despistes le proporcionan un aliciente extra al lugar de destino. Reponer lo que hemos dejado atrás por algo más nuevo, más bonito, más brillante y dejar pasar de largo las preocupaciones ocasionadas al recordar el olvido.

La ventanilla bajada y el aire enredándose en tu pelo. Kilómetros más, kilómetros menos y las ganas, las ganas infinitas cuando el destino es volver a tus orígenes. Los más necios dirán que si se van es para no volver, pero mienten. Volver es bienestar. Bienestar emocional y ahora ya están avisados.


viernes, 25 de julio de 2014

Agosto

Penas, que se clavan y atraviesan cada parte de tu ser, duelen, escuecen y nunca terminan de cicatrizar. Han venido para quedarse. Son las nuevas inquilinas que han amueblado tus ausencias. Vecinas tormentosas, que ponen la música demasiado alta para que no te olvides de que ahora viven en ti.

Quizá con el paso del tiempo, una vez hayas entendido que ahora forman parte de ti, aprenderás a convivir. En tus llantos ocultos serán la lágrima que quiere brotar, en tus alegrías el amargor final de una sonrisa. Sea como sea, aprenderás a disimular, engañarás a los demás y en ocasiones a ti también, pero bastará una pizca de ruido para que la tempestad se vuelva a desatar, agitando tu vida de forma intermitente, añorando el pasado una vez más.



Agosto eterno, como te gusta agitar mi vida en paz.

sábado, 12 de julio de 2014

Los "Y si hubiera" y los "Es que".

Al nacer poco podemos hacer con las primeras decisiones que se nos imponen, que van desde: si te bautizan o no, colegio público o privado, la ropa que llevarás, las fotos que te tomarán, hasta el plato de comida que comerás cada día hasta que, al fin, tengas el poder de tomar tus propias decisiones. Una vez alcanzado dicho momento todo se basa en acertar o no acertar, dejar pasar oportunidades o aprovecharlas, hacer o no hacer, en definitiva, es cuestión de elegir nuestro camino.

Las primeras decisiones de nuestra vida las tomamos de manera un tanto inconsciente, no sopesamos pros y contras, ni pensamos en las posibles consecuencias, no nos importa, porque tampoco nos arrepentimos de ellas, las vivimos como actos momentáneos y de perdidos al río. Somos jóvenes y no tenemos ganas de complicarnos pensando en un más allá.

Pero con el paso del tiempo las decisiones empiezan a pesar y con ello las lamentaciones ante la carga. ¡Espaldas robustas que se encorvan! Somos tan obtusos que solo nos centramos en aquellas oportunidades que perdimos. Lloros, lloros y más lloros. Y si hubiera hecho... Es que si hubiera elegido lo otro... Si no hubiese dejado pasar la oportunidad... Cuando nos va mal ¡como nos gusta quejarnos! ¡como nos acordamos de todo aquello que dejamos pasar! Pero... ¿Y qué hay de las oportunidades aprovechadas? Las decisiones acertadas parece que pasan de largo ante nosotros, les restamos importancia, no las valoramos como deberíamos ¡Gracias a esas decisiones somos lo que somos! Y gracias a ser lo que somos nos diferenciamos de los demás. Quizá hemos hecho el camino más largo y complicado, tal vez hemos añadido cicatrices a nuestra impenetrable piel, pero de coscorrones y caídas se aprende.

Quizá eso sea la vida, recordar aquellas bifurcaciones en las que no tienes claro si el camino elegido fue el correcto o no, sin acordarte nunca de aquellas bifurcaciones en las que esquivaste el camino malo. Cuando aciertas no te acuerdas, pero como sospeches que te has equivocado… Curioso mecanismo cerebral ¿Qué necesidad evolutiva lo habrá desarrollado? Atormentarse sin parar por algo que sospechamos y de lo que no tenemos certeza alguna.

Pero al final, si lo piensas un poco ahí está la clave, no tenemos ninguna certeza de nada, por lo tanto ¿Por qué no nos olvidamos de los "y si si" y los "y si no" y nos centramos en lo que tenemos y en lo que nos quedar por elegir?

martes, 8 de julio de 2014

El exceso de sensibilidad es un problema de salud

Mujer desnuda leyendo. Howard Chandler Christy (1873-1952)

Carmen, nació un 3 de Enero de 1956, en un pueblo pequeño al sur de Argentina. Hija de un herrero y una ama de casa, no tardo en despuntar con una peculiar belleza que embelesaba a cualquier transeúnte solitario. Con el tiempo empezó a evocar un fuerte interés por la poesía, creció entre versos, embriagada por el perfume que desprende cada página, enamorada de la lírica y de los ideales que ella posee.

Entre páginas y versos así le conoció, el hombre que se adueñó de su sofá y de su mirada rendida. Dichosos los días infinitos, el hormigueo constante y la pasión desbordante. Exhausta de felicidad, su vida entera le habría regalado, pues no había nadie sobre la faz de la tierra capaz de elevar el corazón de Carmen por encima del aire de tal manera.

Años dichosos, plenitud constante. Sin embargo, el día menos esperado al volver la vista atrás, Él ya no esta, su corazón se ha elevado en el aire para siempre, llevándose con el, un pedazo del de Carmen, volviéndose así la felicidad finita.